historia

Línea de Tiempo

En 1927 se inicia la actividad en la ciudad de Colón con la instalación del primer taller. Esta fue la semilla de Industrias Metalúrgicas Cestari y su fundador fue Don Andrés Cestari, nacido en Treviso, Italia en 1891. La creciente demanda de herrería artística para el sector de la construcción hizo que la pequeña empresa se dedicara en sus comienzos a la construcción de puertas, ventanas y balcones, entre otros productos.

Comienzan los trabajos con implementos agrícolas. Se empiezan a fabricar e instalar tanques para el transporte de cereal. Estos se aplicaban en camiones con el primitivo sistema de carga a granel y descarga por rejilla deslizable inferior.

Se incorpora la fabricación de pernos y bujes para cadenas de tractores orugas (producción bajo licencia americana). Se brindaba también servicio técnico para los mismos tractores y se proveía a empresas de todo el país (incluida Vialidad Nacional). Este primer contacto con las orugas marcaría un camino que 77 años después sigue vigente y confirma aquella visión.

Después de haber trabajado durante varios años junto a su padre, ingresa “Don Nino” Cestari como socio a la firma, que se denomina “Andrés Cestari e Hijo SRL”, quedando al frente de la empresa a partir del año 1962.

Se inicia la fabricación de acoplados tolvas y playos de uso agrícola, junto con casillas para personal de cosecha y esto marca un cambio trascendental en el desarrollo de la empresa. Se fabricaron más de 3000 unidades que se comercializaron en todo el país y países vecinos con total éxito. Esas unidades fueron los antecesores de los acoplados auto-descargables actuales.

La firma se denomina Industrias Metalúrgicas Cestari SRL, misma denominación que lleva hoy la empresa.

Se incorpora a la firma, Néstor D. Cestari, nieto de su fundador. Al mismo tiempo la empresa incursiona en la fabricación de diversos modelos de jaulas y semirremolques.

Industrias Metalúrgicas Cestari S.R.L. da un paso fundamental para su crecimiento y modifica el sistema de cosecha en nuestro país. “Nino” Cestari diseña un nuevo equipo para transporte de cereal al que se denominó Acoplado Tolva Auto-descargable.

En 1995 tras varios años de su comercialización en el país, en ese se consigue la primera exportación a Paraguay. La venta en argentina fue creciendo y se expandió a países limítrofes como Chile, Bolivia, Uruguay y Paraguay. En 1998 una tolva Cestari llega a Europa. Su envío consistió en la tolva entera, armada sobre la borda del buque.

La exportación llegó al viejo continente, en países como: Suecia, Dinamarca, Finlandia, Estonia, Lituania, Letonia, Inglaterra, república checa, Hungría, Francia, Alemania, Polonia, Bielorrusia, ucrania, Rumania, entre otros.

El cambio de siglo llegó a Industrias Metalúrgicas Cestari con innovaciones en materia productiva incorporando tecnologías y maquinaria. Así fue que se construyó el galpón de conformado y se reequipó el sector de Planta.  El galpón de conformado, con la incorporación de nuevas tecnologías permitió lograr mayor eficiencia en la producción y bajar costos.

La dinámica de una empresa en constante innovación llevó a desarrollar una nueva línea de tolvas con un material realmente novedoso: el polímero. Un año después  presentaría las originales tolvas plásticas de polímeros de ingeniería de alta calidad, abriendo un nuevo nicho para el mercado argentino de la maquinaria.

En 2014 se monta el Centro de Repuestos y se ofrece servicio en cosecha durante las 24 hs. para usuarios Cestari. En 2016 Industrias Metalúrgicas Cestari S.R.L. comenzó a implementar la instalación y comercialización de orugas para maquinarias agrícolas. Además, impuso en el mercado las tolvas con orugas, fundamentales para la cosecha en pisos no favorables.

Más de 90 años han pasado desde aquella primera idea de empresa familiar pensada por Don Andrés Cestari y continuada por su hijo Juan Fernando “Nino” Cestari, impulsor y alma máter de Industrias Metalúrgicas Cestari S.R.L.

Hoy, 90 años después, la empresa conserva el temple y fuerza de su fundador y el empuje de la 4° generación que avanza siguiendo el camino de sus antecesores.